Sin lugar a dudas, el Festival Internacional de Cine de Morelia, se ha convertido en el más importante del país. A lo largo de 8 años se ha consolidado por contar con una buena producción, organización, selección y jurado, además de invitados especiales de muy altos vuelos.
La placa de inauguración fue develada por Alejandro Gonzalez Iñárritu y Terry Gilliam, quien además de ser el invitado especial este año, fue condecorado por la Filmoteca de la UNAM con una medalla de Oro, máximo reconocimiento que otorga esta institución. Se sabía sobre la próxima cinta The Man Who Killed Don Quixote (El Hombre que Mató a Don Quijote), Terry sorprendió y deleitó a su audiencia anunciando por primera vez que dicha película se realizará en México. Cada año el invitado especial imparte una Master Class. En esta ocasión el marco fue la hermosa Biblioteca Pública de Morelia, en la que el egresado de la escuela de “Monty Pyton” habló ante una concurrida audiencia; entre los asistentes se encontraba nada menos que Carlos Cuarón. Gilliam se manifestó en contra de la “McDonaldización del Cine” que fomenta la realización de películas 3D con historias que en nada aportan a las audiencias y sólo apoyan la producción y venta de televisores HD. Habló de la actualidad del cine mundial y de la importancia de la calidad de las historias y realización por sobre la importancia del Director mismo. También mencionó que él, en alguna ocasión, ha cambiado de parecer al momento del rodaje por consejo de alguien de menor rango que le ha aporta do una idea mejor.
Entre otros magnos eventos el festival presentó un programa muy especial concebido por Quentin Tarantino que incluyó tres trabajos dirigidos por Sergio Corbucci: El mercenario (1968),Vamos a matar, compañeros(1970), y ¡Qué nos importa la revolución! (1972). Estas cintas, ambientadas en la época de la Revolución Mexicana, representan una oportunidad única para apreciar la obra de este maestro del Spaghetti Western.El programa también incluyó algunas películas distribuidas por el productor K. Gordon Murray, responsable de doblar y exportar decenas de películas mexicanas de “serie B” (incluyendo los géneros de horror, ciencia ficción y fantasía) a los Estados Unidos, convirtiéndose así en un ícono del cine de culto: El robot contra la momia azteca (1957), El ataúd del vampiro (1958), Las luchadoras contra la momia azteca (1965) y el clásico de cine de culto Tintorera (1977). Algunas de ellas pudieron ser mostradas gracias a la generosidad de Tarantino, quien las prestó de su colección Privada.
Otra de las figuras internacionales que anduvo en el FICM fue el reconocido documentalista francés, Nicolas Philibert, quien presentó su más reciente trabajo Nénette y por parte de las figuras del Mainstream nacional de Cine, Alejandro Gonzalez Iñárritu presentó su película Biutiful, Diego Luna presentó Abel y Olallo Rubio su This Is Not a Movie.
Por: Patricia Godínez
Comentarios
Publicar un comentario