El diccionario define “Punk” como el movimiento juvenil que se originó en Londres a mediados de los años setenta como protesta ante las conductas y comportamientos convencionales, el cual se caracteriza por una indumentaria "antiestética" y actitud violenta de sus miembros. Junto a esta definición debería estar la foto de Joe Strummer, vocalista y lider de The Clash, protagonista del Documental The Future is Unwriten, dirigido por Julien Temple.La actitud violenta del punk responde a la serie de injusticias, sin aparente resolución (hambre, pobreza, falta de oportunidades y el abuso) que ejercen los gobiernos en la utilización de recursos.
Estar parado en la línea entre los contrastes permite observar con perspectiva un poco más amplia. Joe Strummer, hijo de diplomáticos, estudiante en colegios privados y perteneciente a la pujante clase media de finales de los años 70 decidió habitar junto con otros jóvenes, al estilo “okupa”, las casas abandonadas de los suburbios de Londres, donde además comenzaron a gestarse una serie de ideologías principalmente de corte político. Se trataba de obtener los espacios sin permiso, por la fuerza; expresar su presencia en diferentes manifestaciones: literatura, música, plástica, arte de intervención urbana y hasta un nuevo estilo de vestimenta. La ropa usada era la única opción a su alcance y caracterizaba a la clase trabajadora con jeans gastados, botas industriales y chaquetas de materiales durables. Algunos accesorios tenían diversos usos, las cadenas que servían para resguardar la seguridad de las pocas pertenencias con las que contaban (billeteras, llaves, etc.) y los cinturones con estoperoles que además de adornar las ropas, servían también como armas en caso necesario de tener que defender los derechos ante los cuerpos policiacos quienes constantemente atacaban a estos grupos de jóvenes. Los hippies y punks compartían ideas como la diversidad creativa, la libertad de expresión, la crítica al sistema establecido y a los valores convencionales, pero los punks acusaron a los hippies de blandos y les atribuyeron un exceso de mística. Era el momento de actuar, de iniciar la revolución con el poco dinero que obtenían en las filas para desempleados: imprimir propaganda principalmente anarquista, comprar instrumentos musicales y empuñarlos cual si las guitarras fueran fusiles.
Estar parado en la línea entre los contrastes permite observar con perspectiva un poco más amplia. Joe Strummer, hijo de diplomáticos, estudiante en colegios privados y perteneciente a la pujante clase media de finales de los años 70 decidió habitar junto con otros jóvenes, al estilo “okupa”, las casas abandonadas de los suburbios de Londres, donde además comenzaron a gestarse una serie de ideologías principalmente de corte político. Se trataba de obtener los espacios sin permiso, por la fuerza; expresar su presencia en diferentes manifestaciones: literatura, música, plástica, arte de intervención urbana y hasta un nuevo estilo de vestimenta. La ropa usada era la única opción a su alcance y caracterizaba a la clase trabajadora con jeans gastados, botas industriales y chaquetas de materiales durables. Algunos accesorios tenían diversos usos, las cadenas que servían para resguardar la seguridad de las pocas pertenencias con las que contaban (billeteras, llaves, etc.) y los cinturones con estoperoles que además de adornar las ropas, servían también como armas en caso necesario de tener que defender los derechos ante los cuerpos policiacos quienes constantemente atacaban a estos grupos de jóvenes. Los hippies y punks compartían ideas como la diversidad creativa, la libertad de expresión, la crítica al sistema establecido y a los valores convencionales, pero los punks acusaron a los hippies de blandos y les atribuyeron un exceso de mística. Era el momento de actuar, de iniciar la revolución con el poco dinero que obtenían en las filas para desempleados: imprimir propaganda principalmente anarquista, comprar instrumentos musicales y empuñarlos cual si las guitarras fueran fusiles.
Joe Strummer es uno de los principales voceros de su generación, con música y letras coherentes con el estilo de vida que adoptó al divorciarse de la comodidad que le brindaba la familia; supo manejar las severas críticas por parte de los miembros del movimiento punk tras firmar contrato con transnacionales para la edición de su música, arguyendo que la única forma de corromper al sistema era desde adentro. Fuente de inspiración para muchas bandas posteriores y también para literatos y cineastas.
El Documental Joe Strummer “The Future is Unwritten”, de Julien Temple, cuenta con testimonios en entrevista de: Terry Chimes, Brigitte Bardot, Flea, Jim Jarmusch, Martin Scorsese, Mick Jones, David Lee Roth, Mick Jagger, Johnny Depp, los integrantes de The Clash y muchos más.
Disponible en DVD y Blue Ray
Por: Patricia Godínez
Twitter: @patricia_godi
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